Por: Pacheco Maldonado Daniel Alejandro
Estudiante de la licenciatura en psicología FADYCS UAT
!!!!!!!LUCHARAN
2 DE 3 CAIDAS, SIN LIMITE DE TIEMPOO!!!!!!!
El Héroe, el Villano y su lucha constante, el discurso
filosófico con el cual la sociedad se organiza moralmente, pero no solo es eso.
En México, una de las representaciones más claras de esta narrativa puede
encontrarse en la lucha libre.
Figuras como El Santo, Blue Demon, Canek, Mil Máscaras
o, en épocas más recientes, Místico, La Parka, Octágono e incluso las raíces
mexicanas de Rey Mysterio se han convertido en símbolos de tradición cultural
dentro de este espectáculo. Más allá del ring, estos luchadores han trascendido
el ámbito deportivo para formar parte del imaginario colectivo mexicano como
héroes.
Pero surge una pregunta interesante: ¿qué
entretenimiento genera ver lucha libre? Después de todo, se trata de un
espectáculo guionado cuyo resultado muchas veces parece predecible. Sin
embargo, el atractivo no se encuentra únicamente en el desenlace, sino en el
camino que recorre el héroe: el desafío, la resistencia ante la adversidad y la
promesa de que, si soporta lo suficiente, podrá levantarse, salir adelante y
vencer.
La lucha libre mexicana puede entenderse como una
representación simbólica de nuestra narrativa cultural. En el ring existen
técnicos (face) y rudos (heel), héroes y villanos, el bien y el mal claramente
definidos. El técnico resiste golpes, soporta el dolor y, al final, se levanta
para hacer justicia. El público necesita ver esa restauración del orden, “esa
victoria del que aguanta más”.
Pero en la vida no siempre es así. En México es común
escuchar frases como: “échale ganas”, “no te rindas” o “hay que luchar”. Estas
expresiones refuerzan una identidad cultural basada en la resistencia
constante. Ser luchador se convierte en un rasgo deseable, casi obligatorio.
Esta identidad tiene un lado positivo: fomenta
resiliencia, fortaleza y dignidad frente a la adversidad. Nos recuerda nuestra
capacidad de adaptación y esfuerzo. Pero también tiene una cara menos visible:
puede normalizar el sufrimiento, glorificar el sacrificio excesivo y dificultar
que las personas pidan ayuda cuando la necesitan. En algunos casos, el
agotamiento y el desgaste emocional se convierten en parte de la identidad.
No siempre se puede ganar, pero ¿siempre se tiene que
estar luchando?
Desde la psicología analítica propuesta por Carl
Gustav Jung, este fenómeno puede entenderse a través de los arquetipos, es
decir, patrones simbólicos universales presentes en el inconsciente colectivo
de las sociedades. Entre ellos destaca el arquetipo del héroe, que representa
al individuo que enfrenta la adversidad, soporta el sufrimiento y lucha por
restablecer el orden frente al caos.
En contraste aparece el arquetipo de la sombra, que
suele manifestarse en la figura del villano o antagonista, encarnando los
conflictos, impulsos o aspectos rechazados por la comunidad.
De esta manera, el combate en el ring no solo
entretiene; también reproduce simbólicamente un conflicto psicológico y
cultural profundamente arraigado en la sociedad.
La máscara del luchador protege su identidad dentro
del espectáculo. Oculta su rostro, pero fortalece su personaje. De manera
similar, muchas personas en la vida cotidiana utilizan “máscaras psicológicas”:
“estoy bien”, “no pasa nada”, “yo puedo solo”. Estas frases funcionan como
mecanismos de defensa frente a una cultura que valora la fortaleza por encima
de la vulnerabilidad.
Probablemente el problema no sea luchar, sino cómo
entendemos esa lucha.
Por último, me gustaría
mencionar las tres presencias fundamentales de la lucha libre: el técnico (el
héroe), el rudo (el villano) y el réferi (el mediador justo). Si nuestro papel
como mexicanos es ser los héroes que deben resistir todo y seguir adelante,
entonces vale la pena preguntarse: ¿contra qué luchamos? ¿Y quién nos brinda la
justicia?
Referencias bibliográficas
Jung, C. G. (1964). El hombre y
sus símbolos. Paidós.
Jung, C. G. (1991). Los
arquetipos y lo inconsciente colectivo. Paidós.
Levi, H. (2008). The World of Lucha Libre:
Secrets, Revelations, and Mexican National Identity. Duke University Press.
Madigan, D. (2007). Mondo Lucha A Go Go:
The bizarre & honorable world of wild Mexican wrestling. HarperCollins.
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