Por: Martínez Olvera Roberto Rafael
Estudiante de Psicología de la FADYCS
Me di cuenta de mi gusto y fascinación por el mecanismo que implica la
psicología detrás de movimientos de las masas cuando, ya adentrado en varios
semestres de la carrera, tuve la ventaja de que la Dra. Aileen Jasso diera
catedra en mi salón acerca del tema Psicología de las Masas que toma su nombre
de la obra que Gustave LeBon publica en 1895. “Psychologie des Foules” lo
llamó, para ser exactos. Y es Foules, no Fools (aunque podría
aplicar). Y es que por ahí va la cosa, porque en poco más de 100 páginas y 13
capítulos divididos en tres partes, Gustavo nos explica que la multitud pierde
y gana ciertos atributos muy específicos, simplemente por el hecho de seguir.
A estos atributos los denominó “Características generales de las masas” y
la primera de la que se percató fue la impulsividad, movilidad e irritabilidad
de las masas porque las acciones que realiza una multitud pueden ser perfectas
en su ejecución, pero al no estar dirigidas por el cerebro, el individuo actúa
según los azares de la excitación (Le Bon, 1895). Es decir, es una esclava de
los impulsos que recibe de su entorno. Desde lo fisiológico, se puede definir
que el fenómeno ocurre porque el individuo aislado puede dominar sus reflejos,
pero esto no ocurre así en la multitud. La segunda que percibe es la
Sugestibilidad y credulidad de las masas; son crédulos. ¿por qué? Porque están
esperando algo que los mueva, fijados a la expectativa, cualquier rastro de
sugestión impone inmediatamente, por contagio, a todos los cerebros (Le Bon
2005), y la idea fija tiende a transformarse en acto, ¿no es así?
En el top numero tres tenemos a la Exageración y simplismo de los
sentimientos de las masas, o sea que la multitud no ve grises, nada de medias
tintas, ni algo parecido. O si o no, blanco o negro y se acabó. Gus señaló: los
sentimientos buenos o malos, manifestados por una masa, presentan la doble
característica de ser muy simples y muy exagerados […] la sospecha enunciada se
transforma de manera inmediata en evidencia indiscutible (Le Bon, 1895). Aclara
que todo esto es culpa del orador, y es que el líder deberá usar frases que
afirmen violentamente: exagerar, afirmar, repetir. A parte la multitud es
teatrera, reclama la exageración en los sentimientos de sus héroes; cualidades
y virtudes siempre deben ser amplificadas.
En el cuarto lugar de esta lista, Le Bon ubica Intolerancia, autoritarismo
y conservadurismo de las masas, explicando que al no conocer las masas sino
sentimientos simples y extremos, las opiniones, ideas y creencias que se las
sugiere son aceptadas o rechazadas en bloque, siendo consideradas como verdades
absolutas o errores no menos absolutos (Le Bon, 1895). Dispuesta siempre a
sublevarse contra una autoridad débil, la masa se inclina servilmente ante una
autoridad fuerte. Si la acción de la autoridad es intermitente, la masa,
siempre obediente a sus sentimientos extremos, pasa, alternativamente, desde la
anarquía al servilismo, y de éste a la anarquía.
Por último, Gustave Le Bon, allá en 1895, mientras Röntgen descubría los
Rayos X, los hermanos Lumiere realizaban la primera proyección pública de cine,
a la par que crecía la industrialización, aumentaban las ciudades y surgían
movimientos políticos masivos dijo que, las masas, aunque sean unas
descerebradas, esclavas de impulsos, exageradas e intolerantes tienen moral. Si
adjudicamos a la palabra moralidad el sentido de respeto constante de ciertas
convenciones sociales y de represión permanente de los impulsos egoístas,
resulta evidente que las masas son demasiado impulsivas y móviles como para ser
capaces de moralidad. Pero si incluimos dentro de dicho término la aparición
momentánea de diferentes cualidades, como la abnegación, el desinterés, el
sacrificio de sí mismo, la necesidad de equidad, podemos afirmar que, por el
contrario, las masas son a veces capaces de mostrar una moralidad muy elevada (Le
Bon, 1895)
Gustave Le Bon. (1895). Psicología
de las masas. Elejandría. https://www.elejandria.com/libro/psicologia-de-las-masas/gustave-le-bon/726
Cano verdin oyuki monserrat.
ResponderBorrarMe gusta la idea de adentrarme a la obra de Gustave LeBon ya que se puede notar como esta obra sigue asertando con lo que se ve hoy en la actualidad con la sociedad, esta idea de que la masa 'no ve grises' es aterradora pero real. En esta era de las redes sociales del 2026, parece que hemos vuelto a esa intolerancia y autoritarismo donde o estás conmigo o contra mí, muchos ejemplos están en estas mismas redes sociales de plataformas como "X" y tiktok, se ve desde las muchas influencias y tendencias en redes, por lo cual siempre se debate si la persona es "buena o mala" y no hay estos espacios para ver los grises.
Me pareció un tema interesante porque explica cómo muchas veces las personas adoptan ideas, conductas u opiniones solo por seguir a la mayoría, sin cuestionarlas realmente. Considero que el texto es acertado al mostrar cómo la presión social puede influir en la manera en que pensamos y actuamos dentro de un grupo.
ResponderBorrarEn mi opinión, deja una reflexión importante sobre la necesidad de desarrollar pensamiento crítico y tomar decisiones propias en lugar de actuar únicamente por influencia colectiva.
Saldaña Cruz