Por: Roberto Rafael Martínez Olvera
Estudiante de psicología FADYCS UAT
Las vacaciones empiezan, los días se sienten mas cortos, las noches mas
largas y frescas, familia llega de otras ciudades, empieza la planeación de las
fiestas, las responsabilidades pasan a ser momentos de unión y cariño. Pero hay
algo que no se siente bien, algo no cuadra, una sensación que no te deja
disfrutar de la familia y el cariño como “se supone” deberías de hacerlo. Desesperanza,
aumento del sueño, menos energía, perdida de interés, aislamiento, tristeza e
irritabilidad son algunos de los síntomas que ciertas personas reconocen
durante temporadas decembrinas y muchos de ellos adjudican esta sintomatología
a hechos como que en el fin de año habrá que replantear la vida, profundizando
la reflexión, recordar todas las cosas que se han vivido en el año o notar la
ausencia de algún ser querido haciendo falta en la cena navideña a tu lado. Y
si bien no podemos discutir que estos factores, al ser acontecimientos innegables,
indiscutiblemente afectara a su estado de ánimo. Sin embargo, es curioso
señalar que esta sintomatología en realidad tiene un nombre por el que es muy
poco conocido: Trastorno Afectivo Estacional (TAE). El TAE no se
considera un trastorno independiente, sino un tipo de depresión caracterizada
por su patrón estacional recurrente, con síntomas que duran entre 4 y 5 meses
al año. Por lo tanto, los signos y síntomas del TAE incluyen los asociados con
la depresión mayor (The National Institute of Mental Health, 2023).
En la mayoría de los casos, el
TAE comienza en la adultez temprana, por lo que sé que varios de nuestros
lectores que estudian psicología reconocerán los síntomas de este trastorno
mejor que otros. Podríamos suponer que el hecho de entrar a una etapa en la que
desarrollamos mejor conciencia de lo mortal, lo etéreo y lo temporal de
situaciones o personas en la vida, nos hace acreedores a un boleto por este
camino de reflexión. Sobre causas podemos hablar de distintas razones, The
National Institute of Mental Health (2023) explica que, las investigaciones
indican que las personas con TAE pueden tener una actividad reducida relacionada
a la secreción de serotonina, una sustancia química que ayuda a regular el estado de ánimo. También
sugieren que la luz solar controla los niveles de moléculas que ayudan a
mantener niveles normales de serotonina; sin embargo, en las personas con
sintomatología del TAE, esta regulación no funciona correctamente, lo que
resulta en una disminución de los niveles de serotonina en invierno. Las
personas con TAE producen demasiada melatonina lo que puede aumentar la
somnolencia. Por el lado cognoscitivo: los pensamientos y sentimientos
negativos sobre el invierno y sus limitaciones y tensiones asociadas son
comunes entre personas con TAE pero no está claro si son causas o efectos del
trastorno del estado de ánimo, aunque si pueden ser un enfoque útil para el
tratamiento.
Y algunos de los tratamientos
pueden ser terapia de exposición a luz, psicoterapia, medicamentos
antidepresivos o consumo de vitamina D. Estas medidas pueden ayudar a las
personas a regular su estado de ánimo
The National
Institute of Mental Health. (2023, January 17). An overview of seasonal
affective disorder. Behavioral Health News. https://behavioralhealthnews.org/an-overview-of-seasonal-affective-disorder/
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